[1] Si la izquierda quiere sembrar discordia, división, y odios entre los liberales, simplemente debe tratar de llevarlos a discutir sobre dos temas: religión y despenalización del aborto.
[2] Los grandes del liberalismo son Smith, Mises, Hayek, Rothbard, Friedman [economistas], y Ayn Rand [filósofa].
[3] Los grandes del socialismo/comunismo son Marx [filósofo], Engels [empresario], Lenin, Stalin, Mao, Castro [políticos genocidas], o sea: todos hombres.
[4] Ayn Rand, la única mujer en esta elite es abortista, toda la izquierda es abortista, mientras que los caballeros liberales están dividos... ¿ por qué ?
[5] Porque los liberales discuten todo, incluso un tema ajeno visto que los hombres no pueden abortar ni previamente quedar embarazados.
[6] Como a los liberales les gusta discutir casi tanto como les gusta el sexo, se han convertido en maestros en discutir un tema durante siglos y... mientras nosotros discutimos ¡ las mujeres abortan cuando se les da la gana !
[7] Tan maestros son, que no hay forma de que una mujer abortista le gane una discusión a un liberal anti-abortista, incluso mujeres fogueadas en debatir como las militantes feministas de izquierda son humilladas y quedan como tontas, brutas, e ignorantes frente al hecho de que los anti-abortistas tienen de su parte a esas cosas tan molestas que se denominan "evidencias" y que no se pueden discutir porque como la palabra lo indica: "se ven". Por cierto también hay mujeres feministas de derecha, mucho más racionales, no delirantes, que no militan ni rompen los huevos, y que simplemente se bancan abortar en soledad, y sin joder a nadie [sin lloriquear para que otros les paguen los costos por sus errores].
[8] En el "Libro negro de la nueva izquierda" de Agustín Laje y Nicolás Márquez está la "escalera real" de todos los argumentos anti-abortistas, impecables e irrefutables. Lo recomiendo seriamente porque no debe faltar en la biblioteca de todo buen liberal... y lo recomiendo pese a que yo soy abortista.
[9] Mis argumentos, dejando de lado el tema menor de que yo no hubiera nacido si mi madre no se hubiera practicado antes un aborto, más el shock que produce ver las condiciones en las que llegan a los hospitales menores que han pasado por abortos en condiciones pésimas ["sépticas", en oposición a "asépticas"... y todos saben bien que algunas no salen de la terapia intensiva], pues bien, está el asunto de los "terceros" y que poca gente conoce y que, sin tratar de ser efectista ni melodramático, la cosa es así: una adolescente en la sala de terapia intensiva muere, y el equipo que la atiende fracasa en resucitarla y entonces el médico a cargo debe ir a la sala de espera a decírselo a sus padres, abuelos, tías, madrina y padrino, hermanos, amigas, incluso un novio que, como todos, ni se enteró de lo que la fallecida había decidido hacer sin avisarle a nadie. Estos son los "terceros" que la van a llorar desde ese momento hasta el final de sus vidas... ¡ mientras que nadie va a derramar ni una sola lágrima por el feto !
[10] La cuestión del aborto se debate desde hace siglos porque no es un problema, sino un dilema, y los dilemas no tienen solución lógica y, a los que argumentan estupideces como... ¡ entonces que no quede embarazada !, bueno, a estos hay que pegarles con el manual de lógica en su dura cabezota porque no se puede ir para atrás en el tiempo, por lo que una vez producido un embarazo no deseado [entre una niña de trece y un primo de quince, o una adolescente con su padrastro, y varios más vergonzantes, problemáticos, e inconfesables ante su entorno familiar] tenemos un dilema y solo queda optar por resolver a uno de los dos problemas que se han cruzado: defender la vida del futuro ser humano, o defender la vida del ser humano preñado donde la cuestión de los intereses de los terceros vuelca enormemente la balanza en dirección al aborto seguro, incluso aunque estos terceros sean anti-abortistas que simplemente un día llevaron a su hija enferma al hospital, y allí se enteraron que no era virgen, que estuvo embarazada, que le practicaron un aborto, y que se estaba muriendo.
[11] ¿ Debe ser gratis ?: No hay nada gratis en este mundo, los gastos hospitalarios que los paguen los terceros, incluso hasta en cuotas, pero que lo paguen ellos sin perjudicar a otros terceros fuera del círculo íntimo de la embarazada.
Hay que hacer dos diferenciaciones: Primero a favor de una niña ante un dilema que ha decidido enfrentar sola y que puede hacer que termine en manos de un carnicero, un caso distinto al de una adulta descuidada o borracha que tan alegremente como se dejó embarazar, ahora reclama [incluso con violencia] que los que ni le miraron el culo, vía impuestos, le paguen el aborto... algo obviamente inaceptable.
La segunda diferenciación se da entre abortos con pastillas o abortos en quirófanos, pues si se va a despenalizar el aborto y los hospitales van a desbordar de abortistas, hay que evaluar el riesgo quirúrgico pues inevitablemente van a morir mujeres por paros cardíacos, algunas no van a salir de la anestesia, y otras van a morir por infecciones intrahospitalarias [una más rara que la otra], luego, el aborto seguro no es tan seguro, y despenalizar porcentualmente mejorará las cosas, pero en las cantidades concretas habrán más muertes de embarazadas... ni lo duden: si ya pasa eso en el primer mundo, pues peor va a ser en Argentina, y ni hablar de despenalizar con la salud pública en manos de los peronistas, que ya son gente con mentalidad séptica.

[12] ¿ Debe la ley o la justicia volverse ilógica o cínica ?: No, la línea plana en un E.E.G. determina legalmente la muerte de un ser humano que, sin actividad cerebral, más allá de lo afectivo, siempre es comparado con un vegetal. Pues bien, en el embrión no hay actividad cerebral hasta la semana N° 13, entonces no siente, no sufre, no piensa, no tiene espíritu ni alma, al igual que cualquier adulto al que le late el corazón pero un ACV lo ha dejado descerebrado.
[13] ¿ Somos liberales o, antes que nada, somos religiosos fundamentalistas ?: Los "Pro-vida" y su permanente lobby condena a una muerte horrible por septicemia a varias menores [dudemos de las cifras de los dos bandos, pero ni duden que son más de dos muertas por año], y condenan a una vida de dolor a los terceros cercanos, por lo que tienen que ser muy cínicos para autodenominarse "pro-vida". Una mujer menor incluso sin derechos civiles [como el derecho a votar] tiene derecho a la salud, y tiene derecho a ser libre, a tomar sus propias decisiones, incluso aunque en el futuro se convierta en una violenta feminista de izquierda que va a ser parte de monumentales lobbies para perjudicar a terceros, como nosotros: los contribuyentes varones heterosexuales y liberales que en esto las apoyamos, por lo menos interesados en que paren de traer más hijas idiotas al mundo porque, y yo no soy ni medianamente un sujeto solemne, pero resulta que el humor negro abortista de las feminazis expuesto de varias formas y por ellas mismas difundido por las redes sociales, no sólo es de mal gusto, antipático, vulgar, grosero, y desubicado, sino que cualquiera que festeje sus propios chistes en soledad queda como un idiota.
[14] La próxima vez que esto sea debatido en las cámaras del Congreso, les "machi-recomiendo" cero absoluto de presencia feminazi y de actrices "femi-figurettis" tanto en las calles como en los medios, porque les conviene, como casi siempre ha pasado, el que a sus problemas se los solucionen los hombres, lo que de hecho es nuestra responsabilidad pues nosotros somos los que pese a todo el feminismo, seguimos siendo los únicos que las embarazamos.
[15] Para la próxima vez que esto sea debatido donde sea, les recomiendo a los "Pro-vida" leer antes el tema "El negocio [Parte 2]", porque aunque por lo general nadie puede convencer a nadie de nada, hay un enorme detalle que se está ignorando, y más les vale mirarlo unos minutos.

Claudio Corniola