Obligados: Se ven forzados a mentir en todo [incluso a asesinar para ocultar la verdad].
Trabajadores y ahorristas: Son engañados pues el salario real cae, y los ahorros se pulverizan por efecto de la inflación, que genera el gobierno inculpando a otros. Lo curioso es que Keynes escribió que su sistema se sustentaba en falsear la moneda, destruir el ahorro para volcarlo al consumo, y atrasar los salarios con respecto a la inflación, y que pese a ello tantos economistas "creyentes" se tragaran la mentira.
No obligados: Mienten pues no hay igualdad en el poder de contratación, y eso tira a los salarios hacia abajo, hasta el límite de subsistencia.
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