1] O sea: el líder, sus seguidores, sus "banderas", la lucha "caiga quien
caiga"... y al final todo es por el dinero ajeno.
¿ No se dieron cuenta ?... pues les han mentido a ustedes y a los que
intelectualmente respetaron por considerarlos lúcidos e inteligentes, pero que igual cayeron en el engaño de creer
que existe una cosa llamada "democracia", y esto pasó en todo el mundo en donde se acepta que la democracia directa
es impracticable y por eso llaman igualmente como "democracia" a lo que según figura en sus leyes es una democracia
indirecta o representativa, lo que ya borra el sentido de democracia y lo reemplaza por el de élite o casta, en donde por
ejemplo se debe reconocer la honestidad de los constituyentes de 1853 en Argentina pues en nuestra Constitución no figura
por ningún lado la palabra "democracia", y en su lugar se explicita que nuestro sistema es republicano
representativo y que el pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes, y recién en la burda reforma
constitucional de 1994, impulsada por el mismo torpe y pedante presidente izquierdista que nos llevó a la
hiperinflación y no pudo terminar su mandato, se insertaron las palabras "democracia" y "partidos", pero no
tuvieron la honestidad para quitarse la careta e incluir a la palabra "partidocracia", y en síntesis, así
como una dictadura es un gobierno "de facto", pues resulta que la democracia indirecta no es democracia sino que es una
partidocracia "de facto", verticalista, mutante [unitaria en el poder y federal en la oposición], feudal, nepotista,
demagoga, y clientelar que, de hecho, es una nueva clase social con cuatro diferencias: [A] Está rígidamente
escalonada y organizada militarmente [no es de extrañar que al partido mayoritario de Argentina lo haya fundado un coronel,
admirador declarado de Mussolini, y lector de Hitler y Mao]. [2] Reune a los mayores millonarios del país, la mayoría
"nuevos millonarios" gracias a negocios desde el Estado. [3] La clase política es la única con poder sobre
las otras, y lo ejerce casi con impunidad. [4] Las clases sociales no tienen límites precisos, hay zonas intermedias y
ascenso o descenso social, en cambio a la casta política se pertenece o no se pertenece, se está adentro y se
participa de la "mordida" o se está afuera: básicamente se divide a todos entre amigos y enemigos, aunque
Lenin -y luego Perón- incluyeron a la categoría de los "idiotas útiles", como dijo Perón:
"al enemigo, ni justicia", y cuando los idiotas útiles de izquierda crecieron y amenazaron su poder, los hizo
asesinar usando al grupo paramilitar "Triple-A".
Con el antecedente de matarse entre peronistas durante la masacre de
Ezeiza, si los peronistas se matan entre ellos, si Castro entregó a Guevara, si los stalinistas hicieron una docena de
purgas internas con fusilamientos, y en USA les vuelan la cabeza a los presidentes... ¿ qué futuro pueden esperar
los opositores ?: pues lo que puede llegar a parecerse a la paz, en realidad va a ser una eterna guerra civil fría,
y aprendamos a diferenciar "guerra" de "guerra fría", "guerra civil" de "guerra civil fría",
y "tregua" de "paz", porque no son iguales y las primeras son siempre más costosas.
Una partidocracia no es apenas otro nombre válido para la democracia, pues los partidos no tienen democracias internas
sino acuerdos de cúpulas entre jeques territoriales que son pequeños tiranos feudales eternizados en el poder y
sustentados en el voto, pero que es un voto clientelar, esclavo, fraudulento, y los votos "limpios" responden al vergonzoso
adoctrinamiento desde la escuela primaria.
Una partidocracia exije y obtiene disciplina partidaria: los diputados supuestos representantes del pueblo, votan lo que les
ordena el líder del partido, y el sistema tiene un reaseguro en la cámara de senadores, en donde hay representantes
no de los pueblos de las provincias, sino representantes personales [generalmente parientes] de los señores feudales
provinciales. De este modo el poder legislativo "levantamanos" se convierte en una escribanía que legaliza todos
los abusos y hasta disparates del soberano de turno y su "mesa chica", de modo que la democracia que hace concurrir
obligatoriamente a votar a millones de ciudadanos, al final es el gobierno de no más de cuatro o cinco personas.
Los que acceden al poder juegan sucio ante la vista de todos y el aplauso de sus militantes esclavos, y hacen lo imposible por
concentrar el mismo en sus manos ["vamos por todo"] y eternizarse en la cima, pero, "democracia" implica
división de los poderes y perioricidad en los mandatos y, en síntesis, no hay nada democrático que salga de la
cabeza de un líder partidario, ni de cualquier miserable gusano al que el partido le haya cedido cierta cuota de poder
nombrándolo funcionario del gobierno.
En la política el Estado completo es el botín de guerra casi sin control para el pillaje, sobresueldos, sobrefacturaciones,
nepotismo, su uso clientelar contratando empleados militantes, emitir billetes sin respaldo ni freno alguno, utilizar a los
medios de comunicación estatales como propios para adoctrinar a la población y calumniar a los opositores impunemente,
tomando también a las empresas estatales como propias, a la banca oficial como propia, reorganizar a la justicia comprando
jueces y fiscales de modo que el partido en el poder no necesite abogados defensores, porque tiene fiscales defensores y jueces
defensores.
Ganar elecciones le permitió a tiranos como Mussolini, Hitler, y Castro convertir a sus naciones en monarquías
absolutistas [Lenin, Stalin, y Mao, no las necesitaron para convertir a sus naciones en cementerios de opositores].
Señores, las elecciones no garantizan buenos gobernantes y apenas son una tregua en la guerra civil, sin ellas, las
mayorías cometerían un genocidio con las minorías, esa es la verdad detrás de esa utopía llamada
"democracia".
Así como en el capítulo previo he propuesto corregir con más liberalismo, no las fallas, sino a los
desvíos [algunos son traiciones intencionales, otros por arrogancia, y otros por ignorancia] de los políticos al
poner en práctica a una economía de mercado, pues bien, serle fiel a este estilo al ofrecer una salida para la trampa
tramada por las partidocracias que les han hecho creer a multitudes que son democracias [de modo que estúpidamente van a
salir en defensa de los políticos sus mismas víctimas], tiene dos opciones: la primera es por avalancha, una abierta
lucha de clases no marxistas: la clase media contra la clase política [esto ya sucedió brevemente en Argentina y
motivó la renuncia del presidente De la Rúa, pero sin un plan la avalancha se calmó, en gran parte porque los
izquierdistas quisieron montarse sobre ella, y la gente les dió la espalda y se volvió a sus casas].
La segunda opción es obligar a fragmentarse al poder [la técnica del salame] y a cada sector apartado del poder
"semi-democratizarlo" porque ya asumimos que la democracia [directa o indirecta] es imposible.
¿ Qué implica apartarse del poder ?: Hay otro sentido dentro de la palabra "democracia"
y ese es el que con toda justicia todos somos iguales [ante la ley], pero, el político no es igual y se diferencia del resto
de los ciudadanos porque tiene "poder" pero, ¿ acaso si se fragmenta el poder, por ejemplo si la política
pierde el control de la salud pública y la obra pública [porque finalmente algún bendito día va a llegar
y los médicos y los ingenieros se van a independizar de los abogados y sus empleados economistas que conducen los Estados],
al final de la revuelta los sectores liberados van a tener que organizarse a la fuerza "piramidalmente" y entonces no
estaríamos volviendo al principo del problema ?... porque alguien va a sentarse en la cima de cada nueva
organización.
Descartada la democracia por utópica, la partidocracia por mentirosa, el sufragio porque no apela a la inteligencia
sino que simplemente le da la razón al más fuerte y numeroso, el sistema multidemocrático que propongo
hace imposible identificar un poder central, y cuanto más atomizado no sólo no va a ser "central" sino que
de hecho, ya no va a ser "poder" sino apenas "autoridad o jerarquía", algo lógico y necesario de
tener en toda organización: el más capacitado dirige, sin esclavizar, sin amenazar, sin expulsar, y sin rodearse de
una guardia pretoriana.
Y que los sectores independizados de los políticos concursen a sus dirigentes temporales como a ellos les convenga,
los evalúen semestral o anualmente, con sueldos fijos o por participar en las ganancias de sectores bien administrados,
removibles con o sin indemnización, con o sin previo aviso, incluso: ¡ con o sin nacionalidad local !
2] Botín de guerra: Afirmo que todos los libros de estrategia militar son innecesarios pues la única estrategia válida es destruir las armas adversarias cuando están guardadas, y eso únicamente sucede en tiempos de paz.
Sin embargo la historia está llena de hechos de valentía que definieron batallas a favor del que estaba en situación de inferioridad, y yo creo que eso es porque la historia está llena de mentiras contadas por los ganadores que simplemente fueron más, o tuvieron mejores armas que sus enemigos, y después tuvieron vergüenza para contar la verdad sobre las atrocidades que cometieron contra enemigos desarmados y las poblaciones civiles indefensas masacradas parar ser saqueadas, porque después del combate, guardando las banderas y los
ideales, todos los ejercitos se dedican al pillaje.
Este libro pretende acabar con los fanatismos, con los conflictos que los fanatismos no permiten resolver con claridad, y con los
problemas económicos que generan los conflictos, porque las guerras son muy caras como siempre lo fueron [han quebrado
imperios en medio de las guerras sin haber perdido un combate], pero, antes existía el premio de robarle al derrotado,
mientras que con los armamentos actuales, hoy después de una guerra sólo quedan escombros inservibles, y hay que
gastar fortunas en pensiones de viudas, en la rehabilitación de los soldados mutilados, y en reponer los arsenales con
armas más eficientes pero también más caras, por lo que aparte de la mariconada de llorar por unos pocos
miles de veinteañeros cuando sus madres tienen varios hijos o aún pueden engendrar más, resulta que haciendo
no muy complejas sumas y restas salta a la vista en números rojos [que no son una metáfora por la sangre] que toda
guerra es un fracaso económico, cuando el problema inicial que terminó a los tiros fue económico, o sea:
un despropósito.
3] Eros y tánatos: Los psicoanalistas se equivocan encantados con las
explicaciones del tipo "acción y reacción", y para ellos una dualidad [cualquiera
sea] los seduce, en este caso la del Eros y el Tánatos, o pulsiones de vida y de muerte, pero,
lo que los psicoanalistas no pueden hacer es tomar la sangre de una persona y determinar frente al microscópio que porcentaje de Tánatos tiene cada persona para establecer estadísticamente con que "volumen" o carga viral el paciente puede pasar a ser considerado enfermo.
No es una prueba el que si el Tánatos no se ve, entonces no exista, pero, seguro que de verlo existiría, y definitivamente la pulsión de muerte no existe de la misma forma que sí existe el instinto de superviviencia, y si por un proceso mental se encadena la subsistencia propia como consecuencia de la aniquilación del otro, allí obtenemos a un asesino, o a un pueblo genocida.
El proceso que lleva a identificar mal a la causa del riesgo de la propia superviviencia se llama "ignorancia", y hay dos tipos de ignorante, primero por bruto, y segundo por amor.
Estos últimos, que son los más intolerantes, surgen de algo tan simple como usar a nuestro perro para atacar, pues él morderá a quién se le señale sin odiarlo, o sea sin "Tánatos".
Así los genocidios se explican más por el amor hacia Hitler, Hiroíto, Mahoma, Cristo, etc. que por el odio interracial, pues si éste fuera real, por ejemplo Alemania nunca hubiera llegado a tener una colectividad judía, pues se le hubiera hecho conocer su odio al primer inmigrante para que no convoque al segundo, ni tampoco se atreviera a tener su descendencia allí.
Lo que ocurre cuando un líder amado odia a opositores, extrajeros, infieles, etc., es que sus seguidores se vuelven más papistas que el Papa. A Hitler no se le ocurrió lo de la cámaras de gas y los hornos, sino que alguien le acercó la idea [y luego, obvio, ésta le encantó].
El mismo Hitler llegó a comentar este fenómeno refiriéndose a lo que hacía Ribbentrop [su torpe ministro de Asuntos Exteriores], en la vereda opuesta de personalidades estables como las de Rommel o Dönitz [y Stauffenberg].
A mayor población más intermediarios, pero para bien o para mal, en una guerra real o en una "alucinada" por los que están en el poder contra enemigos internos, como en una jauría uno solo fijará el rumbo, una imbecilidad sólo explicable por la ceguera del enamoramiento o temor reverencial por un líder cuya voluntad jamás se objeta, incluso cuando un civil pretende dirigir ejércitos, y aunque más probable en totalitarismos, la democracia camina al borde del abismo al institucionalizar el poder de uno sobre todos con controles muy débiles, y lo demuestra el que casi todas conocieran algún tipo de mesianismo o macartismo.
El totalitarismo explota esta debilidad con propaganda, mientras que la democracia no tomó una posición de condena hacia los mandatos apoyados en el carisma de un líder, cuando dejar que el futuro de una nación quede en manos de uno solo [con o sin talento], es correr inútilmente con demasiados riesgos.
Por cierto que la reacción contra estos tipos de líderes ha existido en muchas naciones como "movimientos antipersonalistas", pero que por carecer de un líder fuerte pelearon en desventaja: un líder es un poderosísimo catalizador.
4] Una tribu va a la guerra, una empresa no: Hay empresas más multitudinarias que muchas
tribus famosas, y que no atacan "cuerpo a cuerpo" para eliminar a sus rivales arriesgando sus vidas en combate
[¿ se imaginan a Coca Cola en guerra real contra Pepsi Cola ?].
Coca Cola no tendrá en los libros de historia un lugar similar al de los Mayas,
pero, sobrevive y sus gerentes viven como reyes, sus empleados no pasan penurias económicas, y todo va mejor
cuando se lo dirige como a una empresa en vez de como a una tribu, algo extensible a los Estados "modernos" que
de modernos no tienen nada pues siguen siendo tribus, cuando deberíamos organizarlos como a nuestas empresas.
Claro que acertar en la bolsa, lanzar un producto novedoso, o ver quebrar a la competencia,
además de asegurar dinero debe producir algo similar al extasis del triunfo, pero, nada se compara al orgullo de
pertenecer a una unidad combativa que jaquea, ataca, o sabotea a un enemigo de fuerza muy superior.
Pero, una nación moderna no es sino sus empresas más los empleados que
trabajan en ellas, y por lógica capitalista, hoy pareciera que sólo se va a entrar en una guerra cuando
a las empresas les convenga, y obviamente la guerra vista como un negocio es algo natural para el complejo industrial
militar, algo lamentable y terroríficamente cierto.
5] La guerra fría:
La irrupción sangrienta del nazismo en la historia produjo un desvío en la línea que se había trazado desde que el socialismo europeo le encargase a un contemporáneo de Sarmiento llamado Karl Marx [1818-1883] la redacción del manifiesto comunista. La línea que prosigue en 1867 con la publicación del primer tomo de "El capital" [los otros dos tomos los publicó Engels tras la muerte de Marx] culmina 50 años después en 1917 con el nacimiento de la U.R.S.S. más como consecuencia del fracaso zarista en la primera guerra mundial, que de la revolución bolchevique [este es un hecho histórico poco difundido: el zar abdica ante la unión de los partidos demócratas rusos encabezada por Kerensky, entre los que los comunistas fueron un grupo menor que, en 1917, traicionaría a los demás partidos para adueñarse del poder e instaurar una dictadura de partido único. Los comunistas no depusieron al zar Nicolás II, aunque sí fueron los que hicieron terminar al zarismo cuando poco tiempo después de llegar al poder fusilaron a toda la familia Romanov, incluyendo a la famosa beba Anastasia, que se suponía que había sobrevivido a la masacre, pero, murió acribillada junto a su madre].
Marx había profetizado el triunfo global del socialismo y los rusos entendieron que estaban predestinados a conquistar todo el mundo, pero no como imperialistas, sino como libertadores de los desposeídos ["proletarios" en la jerga marxista]. Por otro lado el imperio colonialista inglés llegaba a su ocaso y era U.S.A. quien se sentía predestinada a heredar su reinado por sobre las otras naciones. El objetivo común de terminar con la reincidentemente beligerante Alemania mantuvo unidos a los dos imperialismos que, tras la caída de Berlín empezaron a tomar posiciones de batalla, rearmarse hasta tener la capacidad para destruir todo el planeta, y establecer alianzas para una inevitable guerra [predicha por Marx] que no llegó a concretarse porque Marx estaba equivocado y la U.R.S.S. marxista finalmente colapsó en 1991, para que U.S.A., tras 45 años de equilibrio del terror nuclear, pudiese disfrutar del espectáculo de ver caer a la U.R.S.S. sin tener que disparar un solo tiro.
Entre 1946 y 1991, lo más cerca de enfrentarse cara a cara fue
cuando la U.R.S.S. derribó a un avión espía U-2, pero, lo que no pasaba a nivel ejércitos, sí pasaba a nivel espionaje, porque como la toma de posiciones implicaba sumar naciones a su causa [para poner bases militares], y como la U.R.S.S. contaba para ello con el novedoso uso de la ideología como quintacolumnista [en la jerga militar, la "quinta columna" son los agentes propios infiltrados en territorio enemigo, junto con los traidores locales], los espías o "inteligencia" de U.S.A. aumentaron su presupuesto para neutralizar esa ventaja orquestando golpes de Estado, de modo de no sólo espiar a los rusos, sino a todo el mundo [en especial a lo que consideraba su "patio trasero"], y los soviéticos no se quedaron atrás, e hicieron su contraparte, pero, de una forma particularmente paranoica, espinado más fronteras adentro a sus propios ciudadanos y a los de los países ocupados, en especial en Alemania del este y Checoeslovaquia que, antes de la invasión, ni tenían organizado al tradicional partido comunista local controlando a los sindicatos. Rusia había ocupado sin oposición el este de Europa por la fuerza [salvo Yugoeslavia, controlada por un partido comunista independiente de Moscú], y del mismo modo no quiso desocupar en 1946 a Irán [ocupado a medias con Inglaterra durante la segunda guerra, y persuadido finalmente por U.S.A. para retirar a su ejército al mismo tiempo que el de los ingleses]. El primer choque serio fue la crisis de Berlín [bloqueo terrestre ruso de Berlín, -abril de 1948 a mayo de 1949-, en protesta por el "Plan Marshall", que luego volvería en 1961 como el célebre "Muro de Berlín"], y a esto hay que sumarle:
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6] La guerra civil fría: Repitiendo para refrescar la memoria, hubo seis estrategias
usadas durante toda la guerra fría por los rusos, los americanos, y los aliados de ambos [OTAN y Pacto de Varsovia].
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La "táctica del salame" surge apenas terminada la Segunda Guerra Mundial en
Hungría, que fue liberada de la ocupación alemana por el ejército ruso, pero, después de eso
las tropas de Stalin no se fueron nunca más. Stalin apoyó a los comunistas húngaros para hacerse
con el poder en las primeras elecciones de posguerra, pero, ellos apenas llegaron al 17% de los votos [sí,
habrán sido muy libertadores, muy progres, y muy proletarios, pero da igual: la gente no suele votar a los socios
de los invasores].
El Partido Comunista de Hungría recurre entonces a la
táctica del salame, o szalámitaktika, denominación propiedad del líder comunista húngaro
Mátyás Rákosi, a finales de la década de 1940 y que implicaba la estrategia a seguir por su
partido para eliminar a sus oponentes "cortándolos" como si fueran salame, una pequeña feta cada vez.
Esto se ejecutaba acusando a sus principales opositores de haber sido simpatizantes de los
nazis, obligando a sus partidos a tener que expulsarlos, automutilándose y debilitando su operatividad hasta desaparecer
o quedar convertidos en "sellos".
Una vez que los partidos más anticomunistas quedaron desdibujados, Rákosi hizo
una alianza con el Partido Socialdemócrata Húngaro, conformando al Partido de los Trabajadores Húngaros
en 1948, que establecería la República Popular de Hungría y la gobernaría desde 1949 hasta 1989.
Comprobemos ahora si los elementos recién listados han sido utilizados en algún
momento por el kirchnerismo:
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La adopción de las estrategias de la guerra fría que han pasado desapercibidas,
pese a lo indisimulado de la furia kirchnerista en contra de sus opositores, se explica por los varios lazos que unen al
kirchnerismo con los montoneros destrozados militarmente en la década del setenta. Afortunadamente, el grupo Clarín
resistió lo suficiente [es muy posible, porque siempre fue una empresa y no un partido político, el que ahora deje de
presentarle batalla al gobierno y se llame a silencio], sumado al impensado éxito de la larga gestión macrista en
Buenos Aires [impensado porque la población de la ciudad en donde todos los días hay media docena de piquetes y cortes
de calle, no pidió nunca la cabeza de sus intendentes, sino que por el contrario los ha apoyado con el voto reiteradas veces],
más el escaso talento y rating de los comunicadores y medios en manos del gobierno, más Internet, nos demuestran que
las estrategias "K" no han tenido la contundencia esperada en proporción al descomunal presupuesto destinado a ello
[sirva como ejemplo el dineral gastado en "Fútbol para todos"], arrojando un balance tras cuatro gobiernos y poder en
ambas cámaras, que su Guerra Civil Fría planeada para desmantelar a la oposición y dividirla de Macri [blanco
hasta gracioso por lo estúpidas y constantes fábulaciones en su contra], igual mantuvo al Pro y la U.C.R. unidos hasta
darles a los kirchneristas una paliza memorable en el 2021 que, para no cortar el hilo gracioso... ¡ organizaron un
festejo en Plaza de Mayo tras la derrota !