PINCHAR LA PELOTA: [Imprimir archivo de Word aquí]
En inglés la estrategia del gobierno que se inició con la devaluación de febrero se llama "Stop and go", o "Parar y seguir", o "Pinchar la pelota", y no es una estrategia anti-inflación sino inflacionista, pero, con un freno para no caer en la hiper-inflación.
A esto se le suma un tarifazo durísimo para la clase media, a la que el peronismo odia tanto, con la excusa de siempre de redistribuir lo de los que tienen más, entre los que tienen menos. Con el agregado de la descarada mentira de afirmar que la clase media "tiene más" gracias a las políticas kirchneristas de la última década.
Y el tercer paso es hacer unas paritarias que serán una farsa entre el gobierno y los sindicalistas peronistas, que implicarán una pérdida de poder adquisitvo del salario real. Como pasa siempre que hay inflación: sube el salario nominal, pero cae el salario real.
La matemática no es peronista, ni kirchnerista, ni anti-peronista, ni anti-kirchnerista. Suponiendo: [a] un salario de $ 10.000 mensuales, [b] una inflación del 1,5% crónico, y [c] que se hace el mismo trabajo que el año pasado, entonces, no hay merecimientos para aumentos, pero, sí que su empleador y su sindicato hagan lo posible para inmunizar su salario por todo el año, aumentando 1,5% cada fin de mes [se cobra en la primera semana del mes siguiente], en vez de un aumento tardío un año después. Para eso se multiplican los $ 10.000 por 1,015 doce veces, obteniendo $ 10.150 / $ 10.302,25 / $ 10.456,783 / $ 10.613,634 / $ 10.772,838 / $ 10.934,43 / $ 11.098,446 / $ 11.264,922 / $ 11.433,895 / $ 11.605,403 / $ 11.779,484 y, finalmente en diciembre $ 11.956,176 y con ese resultado final se puede creer que se han perdido ganar $ 1.956 o sea un 20% más que los $ 10.000 iniciales, cuando en realidad sumando cada pérdida mensual, se perdió un 120%, entonces una discusión paritaria debería arrancar por reponer en enero los $ 12.218,261 perdidos [más correctamente dicho: "robados" por la inflación generada por el gobierno kirchnerista].
Si cobro un sueldo y en la calle un ladrón me lo quita entero, yo le voy a agradecer sinceramente que no me haya quitado la vida, pero, aquí el que me lo quita es mi jefe cuando no me actualiza correctamente el salario... y encima no lo hace para su exclusivo beneficio, sino para ocultar la inflación de un gobierno que no voté, entonces tengo que tomarlo de las solapas y sacudirlo para que se despabile: Ni usted ni yo deberíamos ser enemigos de nuestros jefes, por el contrario, debemos colaborar, ser más eficientes, más productivos, y mejor remunerados... juntos. Pero, mientras existan las paritarias eso no es posible porque es una situación forzosa para ponernos a unos en frente de los otros. Y el resultado final será un engaño: los sindicalistas presumirán de haber "conquistado" un aumento de sueldos que, por órden que baja desde el mismo gobierno que genera una inflación del 40%, no podrá superar el 30% en dos cuotas. Y somos tan estúpidos que con esta trampa que fue inventada el 1936 por Keynes, aún no sabemos distinguir entre aumento del salario nominal y aumento del salario real que, no aumenta, sino que por el contrario cae ["el salario real es igual al salario nominal, menos la inflación"].
[A] Solución para el corto plazo: Los negociantes aceptan la inflación que estiman los sindicalistas y aumentan el salario en enero sin discutir, eso recompone el salario e implica que los trabajadores voluntariamente donaron un acumulado equivalente a un sueldo por año, para que haya menos desocupación [porque, con niveles bajos de inflación está demostrado que baja el desempleo y, ningún sindicalista puede anteponer nada frente a una disminución del mismo]. Esto es duro, pero, es razonable y sincero... siempre que las bestias que manejan la economía no aumenten la base monetaria más del 4,5% anual.
[B] Solución para el mediano plazo: Si la inflación mensual no es del 1,5% sino del 2,0 [apenas medio punto más, aunque todavía lejos de la realidad], los números se vuelven un poco dramáticos, y entonces habría que hacer lo mismo del punto "A" pero cada cuatro meses. Así igual se "dona" un sueldo por año, pero ya no ¡ un sueldo con setenta [1,68%] apenas por medio punto más de inflación ! Y remarco, por si son lentos y todavía no les "bajó la ficha", que por causa de la inflación ya se está donando un sueldo por año y, lo que cambiaría de adoptar esta fórmula, es que así quedaría expuesto ante la opinión pública que el sacrificio lo hacemos los trabajadores [ni los empleadores, ni mucho menos los gobernantes]. O sea: el gobierno se decidió por una política antigua lo suficientemente ya probada como para ignorar que genera inflación, y pese a ello, los trabajadores [clase media incluída] acompañan con su sacrificio. Es importante a futuro que si ya nos robaron un sueldo por año, que además no nos roben el mérito de tener la solidaridad y la paciencia demostradas, para que encima esos nuevos ricos que nos gobiernan nos señalen con su dedo como si fuésemos los culpables de lo que le pasa a la economía del país [blanquean tantas porquerías mezquinas... pues que también se blanquee nuestra generosidad].
[C] Solución definitiva "desenchufarles la máquina de imprimir billetes": Los sindicalistas renuncian a todo reclamo sobre los salarios pasados carcomidos, y también renuncian a seguir haciendo reuniones paritarias, huelgas, protestas, etc. a cambio del harto repetido aumento de salario por un porcentaje más bajo que el de la inflación real, pero, a partir de ahora se obtienen dos conquistas reales anti-inflacionarias: primero, los salarios se ajustan cada mes por adelantado [supongamos siempre $10.000 y 1,5% de inflación: si la inflación de enero fue del 1,5% y se pronostica la misma inflación mensual para todo el año, el sueldo de febrero se tiene que pagar con un 4,5% de aumento -el 1,5% atrasado de enero, el actual de febrero, y el 1,5% adelantado de marzo-, y los siguientes meses con un 1,5% de aumento cada uno] y, segundo, se pasaría a cobrar por quincena [para el que paga es el mismo dinero, pero para el que cobra, obtener el dinero antes le permite gastarlo antes y adelantarse a los aumentos de precios durante la primera mitad del mes, compensando lo que va a perder el poder adquisitivo en la segunda mitad del mes].
La solución del punto "C" [de ser imitada por todos los sindicatos] obliga al lamentable gobierno que democráticamente debemos soportar hasta el último minuto de su mandato temporal, a elegir entre dos opciones: la primera es cambiar de política económica porque le habremos neutralizado las ventajas políticas de emitir dinero sin respaldo en un país en donde parece que nadie sabe la diferencia entre salario real y nominal, ni mucho menos se tiene conciencia de que el único culpable es el gobierno ["ella" nos aumenta los sueldos, "ella" le aumenta a los jubilados, "ella" regala subsidios, "ella" enfrenta y vence a los formadores de precios, y así cosecha admiradores fanáticos "a dos manos"] o, la segunda, que es la suicida opción de llevarnos otra vez a la hiper-inflación, porque incluso culpando a los sindicatos, a la clase media, a los medios, a los jubilados, a los ahorristas, o a las maestras jardineras, ningún gobierno con hiper-inflación se pudo mantener en el poder, y tendrán que irse... y sabrán deducir muy bien que con todo lo que han acumulado, esta vez no va a alcanzar con una sola "María Julia" tras las rejas.
Síntesis: El peronismo-kirchnerismo no sabe gobernar sin inflación, y apenas sí se sabe algunos trucos para disimularla un poco. El mecanismo conocido como "espiral precios-salarios" ya se ha activado, y no le conviene absolutamente a nadie, de la misma forma que no le conviene a nadie la devaluación, pero, el gobierno la hace igual, sigue emitiendo igual, sigue falseando las estadísticas igual, y lo va a seguir haciendo mientras la oposición y todos los sindicatos peronistas no hablen el mismo idioma anti-keynesiano... porque no podemos echar a Cristina, pero sí podemos echar a Keynes de nuestras vidas.
Si yo fuese el negociador, como mi empleador no puede imprimir dinero, como la torta ya fue repartida y "hay lo que hay", reclamo el 35% de aumento que ya están dispuestos a dar [jamás "escalonado"] y la suma fija de $ 12.218,261 misma que donaré al gobierno para frenar la espiral precios-salarios [como la plata ya me la sacaron... en realidad no les doy nada], y después le dono a la empresa, institución, o dónde sea que trabaje, el 5% de ese 35% "conquistado" para que no se tenga que despedir personal [un dinero que igual no me darían nunca]. El 30% restante si se actualiza mensualmente por adelantado y si se cobra el salario por quincena, hará que nadie pierda. A cambio de esto, mientras tanto, el gobierno va a tener que hacer el pequeño sacrificio de parar de emitir billetes a lo bobo. Si siempre se hubiera hecho así, no habrían sindicalistas peronistas millonarios por conseguir aumentos de salarios "nominales" inferiores a la inflación real.
Por último, estos tipos están bombardeando desde sus medios para imponer el slogan que bautiza como "década ganada" a sus tres mandatos en el poder, en los que han hecho y deshecho lo que quisieron... "dime de qué te jactas, y te diré de qué careces".
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